Ocho conceptos para entender la mediación profesional

19/08/2016

Empoderamiento y win-win son algunos de los términos usados en el sector cuando el proceso acaba bien

 

El presidente ruso, Vladímir Putin, agradeció esta semana la mediación de su colega kazajo, Nursultán Nazarbáyev, para restablecer las relaciones entre Rusia y Turquía. En Venezuela, es el exjefe del Ejecutivo español José Luis Rodríguez Zapatero quien media para facilitar el diálogo entre la oposición y el Gobierno de Nicolás Maduro. 

 

Según algunos expertos, conflictos como Can Vies, Gamonal y el Banc Expropiat de Gràcia se podrían haber gestionado de otro modo invirtiendo en mediación, e incluso el turismo de masas podría ser otra cosa. En mayo de 2015, el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) suscribió un total de 27 convenios de colaboración con el Ministerio de Justicia y once comunidades autónomas con competencias en la materia, entre ellas Catalunya, con el objetivo de impulsar la mediación como fórmula alternativa o complementaria al proceso judicial. 

Maria Munné y Javier Wilhelm, directores del Máster en Mediación Profesional de la UPF Barcelona School of Management, explican que la mediación engloba una serie de procesos de gestión de conflictos y, con la ayuda profesional de un mediador, promueve “espacios de diálogo confidenciales y voluntarios”. En ellos, las partes han de evaluar los diferentes escenarios y ver la conveniencia de llegar a acuerdos. Lo explican en ocho conceptos clave: 

1. Confidencialidad: “Condición indispensable para crear un espacio de seguridad y confianza entre las partes y el equipo de mediadores”, dicen los profesores, que además enfatizan que es una obligación legal para los profesionales del sector. 

2. Neutralidad: “Una de las condiciones de la mediación, que implica no aconsejar ni dar soluciones a la problemática planteada”, señalan los expertos, antes de añadir que es lo que “garantiza una posición profesional limpia de intereses particulares”. 

3. Narrativas: “Son las formas de expresarse que tienen las partes en un conflicto legitimando su posición subjetiva”. Ante eso, apuntan, el mediador tiene que escuchar y analizar cómo las personas dan significado subjetivo a lo que les ha ocurrido. 

4. Parafraseo: Es una técnica comunicacional para que las personas involucradas se sientan escuchadas y comprendidas. En ella, el mediador escucha y señala lo que se puede trabajar del discurso de cada una de las partes al hablar sobre el conflicto, sabiendo diferenciar entre los aspectos conscientes e inconscientes del relato. 

5. Reconocimiento: Los profesores lo definen como la “capacidad de las partes para poder asumir y legitimar la perspectiva del otro”, pudiendo trabajar así las diferencias. 

6. Empoderamiento: La palabra de moda es “un elemento clave de la mediación transformativa”, defienden los profesores, ya que hace referencia a la “capacidad” de una de las partes involucradas para reconocer el objetivo de la mediación, comparar sus beneficios, y conocer la propia ubicación frente al conflicto parar buscar elementos de análisis y fortalecimiento en la relación que se establecerá con el otro . 

7. Técnicas espejo: Munné y Wilhelm las definen como un “instrumento” para ayudar a las partes: “en el empoderamiento refuerzan la auto-empatía y en el reconocimiento ayudan a promover una capacidad empática hacia la otra parte”. 

8. Win-win: “Es un término del proyecto de negociación colaborativa de Harvard que determina que la satisfacción de los intereses de ambas partes lleva a una ganancia mutua tanto en un proceso de negociación como en un proceso de mediación”.

 

Font i foto: La Vanguardia