La policía evaluará el riesgo específico de los hijos de víctimas del machismo

12/03/2019

 

Más medidas de seguridad para las víctimas del machismo y sus hijos. El nuevo protocolo para la valoración policial del nivel de riesgo de las mujeres víctimas de violencia de género, elaborado por el Ministerio del Interior, entrará en vigor mañana con el objetivo de “identificar los casos más graves y potencialmente letales para evitarlos”, según detalla a EL PAÍS la comisaria Marina Rodríguez, jefa de la Unidad de Violencia de Género de la Secretaría de Estado de Seguridad. Es el quinto documento de estas características que elabora Interior desde que redactó el primero en 2007. El último era de 2016. En lo que va de año, ya son 12 las mujeres asesinadas por sus parejas o exparejas, las tres últimas el pasado fin de semana. Desde 2003, el primero en el que existen estadísticas, la cifra se eleva a 987.

 

El documento, que ayer se distribuyó a policías y guardias civiles y al que ha tenido acceso EL PAÍS, incluye como una de las principales novedades instrucciones específicas para que los agentes presten especial atención al riesgo que, además de las mujeres, tienen los menores que convivan con ellas. Desde 2013, 27 menores han muerto en casos de violencia contra sus madres. Para ello, los agentes deberán preguntar a las víctimas si sus hijos han sido amenazados por el agresor o temen que este pueda ejercer la violencia sobre ellos.

 

Interior también pretende incrementar las medidas de control sobre los agresores. Para ello, plantea colocar más pulseras de control telemático tras “el excelente resultado disuasorio que han tenido”, señala la comisaria Rodríguez. Para ello, los agentes deberán proponer a la Fiscalía que se extienda su uso a los hombres implicados a los casos que, tras la valoración policial, sean catalogados de riesgo “medio”. Hasta ahora, solo se empleaban en casos de riesgo alto o extremo. A 31 de enero, estaban activos 1.186 de los cerca de 1.300 pulseras disponibles. La Delegación del Gobierno contra la Violencia de Género quiere incrementar su número en un 20%.

En este sentido, el documento hace referencia en varias ocasiones a la necesidad de que los agentes tengan un papel más activo a la hora de plantear medidas a la “autoridad judicial y fiscal”. “Con ello se pretende que la Administración de Justicia también se involucre en la valoración del riesgo de las mujeres para que, de este modo, jueces y fiscales complementen o contradigan la que hayan hecho las Fuerzas de Seguridad del Estado”, señala Marina Rodríguez.

El nuevo protocolo ha sido elaborado tras analizar en los dos últimos años las circunstancias que rodearon cientos de asesinatos de violencia de género con el objetivo de crear un instrumento útil para que los policías que reciben las denuncias puedan identificar los casos más graves. Para ello, el formulario que deben rellenar incluye 35 indicadores, 11 de los cuales son específicos para detectar el riesgo real de asesinato. Ninguno de ellos se hará público al ser parte de técnicas confidenciales de investigación.


Criterio profesional

 


“No pretendemos crear un sistema automatizado en el que simplemente rellenando estos parámetros en el Sistema VioGén [Sistema de Seguimiento Integral e los casos de Violencia de Género] se concluya qué nivel de riesgo existe. Los agentes deberán valerse de su criterio profesional para determinar el riesgo real y elevar el que arroja el sistema si considera que no se ajusta a los que él percibe”, añade la responsable de la Unidad de Violencia de Género de Interior.Además, el nuevo protocolo busca reforzar la implicación de las víctimas en su autoprotección, después de que el estudio revelase que no siempre lo hacen.

Así, se entregará a todas un Plan de Seguridad Personalizado tras la primera Valoración Policial de Evolución de Riesgo —el segundo paso tras la valoración inicial— con independencia del nivel de riesgo. El protocolo contempla que estos planes tengan hasta 42 medidas que se ajustarán a las circunstancias de cada uno.Buena parte de estas medidas ya existían en el protocolo de 2016, pero se han añadido otras nuevas “para adoptarlo a los nuevos tiempos”, señala la comisaria.

En las recomendaciones sobre seguridad que plantearán los policías a las víctimas se hará más hincapié en el uso de las redes sociales. Si en el documento anterior simplemente se les recomendaba “seleccionar cuidadosamente qué información personal subían a ellas”, ahora se les invita a “evitar difundir información personal en sus perfiles”. También que pidan a su entorno que se abstenga de subir a las suyas datos que las puedan poner en riesgo.

 

 

Font i Foto: elpais.es