El carácter “bromista y cariñoso” no exculpa al jefe del acoso sexual a su empleada

05/10/2018
La mujer recibía comentarios inapropiados como “qué buena estás”
Esta conducta crea un ambiente hostil y humillante, según el TSJ
 

 

l acoso sexual no es justificable aunque el agresor sea “afable, bromista y cariñoso”. Así lo ha determinado el Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Canarias en una sentencia por la que declara procedente el despido de un jefe que “piropeaba” a una de sus trabajadoras con expresiones como “qué buena que estás”, llegando incluso a agarrarla por la cintura y a propinarle cachetes en el trasero.

 El resto de empleados describieron al jefe como “afable, bromista y cariñoso con todos los compañeros de uno y otro sexo”, justificando sus actos diciendo que buscaba la unión de todo el equipo e intentaba "generar un buen clima laboral”. Sin embargo, el tribunal determina que, a pesar de la visión positiva que tenían los trabajadores de su superior, el comportamiento descrito “crea un ambiente laboral intimidatorio, hostil y humillante”.

No eran bromas sino acoso

La empleada, camarera de profesión, denunció a uno de sus jefes por sus continuas bromas de carácter sexual en referencia a su físico. Esta actitud se acentuó al irse otro de sus superiores de vacaciones, llegando a soltar comentarios como "si estuviese soltero estaríamos desgastados", o proposiciones de “ir al office a hacerlo”.

 

 

Font i Foto: cincodias.elpais.com