Dos jueces conceden pensiones de incapacidad a dos drogadictos

19/06/2017
Estiman que la adición y la mala salud de los demandantes les impide trabajar

 

Dos juzgados sociales, uno en Barcelona y el otro en Tarragona, han considerado que dos trabajadores no pueden seguir en el mercado laboral por su mal estado de salud y por su fuerte adición al consumo de drogas. Por eso les ha reconocido la incapacidad permanente en grado de absoluta para desarrollar cualquier tipo de empleo y les ha concedido una pensión a cada uno. La primera sentencia la dictó el Juzgado de lo Social número 16 de Barcelona que estimó una demanda presentada por un peón de limpieza de 52 años contra la decisión del Instituto Nacional de la Seguridad Social de denegarle su petición de incapacidad por enfermedad común.

 

La sentencia establece que el demandante tiene reconocido un 58% de discapacidad total desde el año 2012 ya que sufre una fuerte dependencia a las sustancias estupefacientes, como heroína, cocaína, cannabis o alcohol, además de una depresión y un trastorno de personalidad esquizoide. Pese a que el trabajador sigue en activo contratado por una empresa, la juez cree que «no se encuentra capacitado para ningún trabajo» ya que ha tenido en cuenta el informe pericial de la unidad de psiquiatría del centro Tribunal Médico, que representa al demandante en este litigio. En este informe que para el juzgado tiene «especial relevancia», los psicólogos detallan que el trabajador sufre una patología mental de «altísima gravedad» con mucho riesgo autolítico y por eso no puede desarrollar «ningún tipo de actividad laboral». La sentencia concede la incapacidad permanente absoluta al demandante así como una pensión mensual.

 

Hace unas semanas, el Juzgado de lo Social número 2 de Tarragona estimó una demanda de un reponedor de supermercado de 46 años contra la Seguridad Social. La sentencia indica que el trabajador, también defendido por Tribunal Médico, tenía concedida una situación de incapacidad permanente absoluta por su dependencia a múltiples drogas, pese a que había asistido a reinserción. La Seguridad Social le quitó este grado de incapacidad tras una revisión el año pasado ya que consideraba que estaba mejor de sus adiciones.

 

El trabajador presentó una demanda contra esta decisión y la juez la ha estimado tras tener en cuenta diversos informes periciales que indican que el demandante inició el consumo con nueve años de drogas y que ahora es muy dependiente de alcohol y numerosas sustancias estupefacientes. Incluso se indica que ha sufrido varias sobredosis y un trastorno psicótico. La sentencia remarca que el demandante pudo encontrarse mejor cuando la Seguridad Social le hizo el examen pero que tiende a las recaídas. Por eso le concede la incapacidad laboral y la pensión.

 

 

Font i Foto: elmundo.es