Comisión de Derecho de la Persona y de Familia

 

Cada persona es única en todos los aspectos. Hay que entender que el individuo, como ser humano, posee una dignidad completa e inviolable. La singularidad de cada uno tiene que ser respetada y, al mismo tiempo, debemos respetar la de los demás. Los diferentes aspectos de la intimidad se exteriorizan a menudo en la manera de hacer y de actuar; por ello, es comprensible que algunas decisiones o maneras de hacer de las personas respondan a la necesidad de preservar su intimidad.

 

Aceptar que unas personas pueden ser diferentes de las demás o que actúan de otra manera por motivos íntimos y que, por tanto, no necesitan ninguna justificación es fundamental. Como lo es también evitar caer en un juicio precipitado y gratuito, porque eso nos ayuda a respetarnos mutuamente. En esta Comisión, la persona interesa como sujeto de derechos individuales y sociales, y también por los deberes hacia uno mismo y hacia los demás.

 

En lo que se refiere a la familia, no hay que olvidar que constituye el núcleo fundamental de la sociedad, y lo es porque se trata de una institución esencial en la transmisión de valores, en la creación de espacios de formación, en la socialización... Además, la familia es el principal agente de bienestar de las personas y de solidaridad intergeneracional.

 

Es, en definitiva, el tejido más sólido para la cohesión social. La Comisión trata de esta familia, pero también de la familia que se rompe, de aquella que hace sufrir a los individuos que la integran, para buscar pautas que ayuden a las personas individualmente consideradas.

 

Presidente:         D. Josep Viella Massegú

Vocal:                D.ª Carmen Calvo López